Nueva constitución en Chile

 Chile se prepara para dar el último paso de un proceso de dos años y medio de debate para una nueva Constitución, con la votación que definirá a los 50 miembros del Consejo Constitucional que redactará la versión final de la ley fundamental. Esto se produce tras el plebiscito del año pasado, en el que el 80% de la población expresó su voluntad de cambiar la Constitución original, que data de la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet.




Aunque la nueva Constitución es un paso importante hacia una sociedad más justa y democrática, la presidenta de la Comisión de Expertos, Verónica Undurraga, advierte que la gente no debe creer que la Constitución resolverá directamente los problemas más urgentes, como la delincuencia. La Constitución es lo más alejado de una agenda corta, explica Undurraga, y es importante entender que establece el marco jurídico dentro del cual se pueden mover las autoridades y los organismos del Estado.


También menciona que es necesario hacer algo de pedagogía constitucional y no subestimar la inteligencia de la gente. Las fuerzas políticas que buscan sus escaños en el Consejo han promovido campañas que incluyen múltiples aspectos de la vida cotidiana, en lugar de resaltar el aspecto general y el marco legal de la Carta Magna. Undurraga subraya la importancia de mostrar que la Constitución es el marco que establece muy claramente cuál es el ámbito en el que se pueden mover las autoridades y organismos del Estado.




En definitiva, el debate actual representa una apuesta por establecer un Estado social y democrático de derechos en el que la provisión de bienes sociales sea mixta, tanto por parte del Estado como de los agentes privados. Aunque la nueva Constitución no resolverá todos los problemas de la sociedad chilena, es un paso importante hacia una sociedad más justa y democrática, y una señal de esperanza para todos aquellos que desean un futuro mejor para Chile.

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